viernes, abril 06, 2007

Conocí la pila Alcalina donde fue bautizado Cervantes

Querido Usted:

¿Hasta cuando piensa, considera, cree, pondera, justifica, la necesidad de realizar estos viajes sin misterio? ¿No cree que la vida pudiese ser algo más que esta montaña descomunal de mierda que con su sombra nos acoge?

Ayer no fui a trabajar. Me fui a Alcalá y salí de la Universidad con náuseas. Hoy no fui a trabajar. Me había propuesto trabajar en la tesis, pero me puse a pensar, a pensar, a pensar, de diez de la mañana a cuatro y media de la tarde, y al final la cabeza me retumbaba tanto que me tuve que tomar un par de cervezas, de sopetón, y al menos la tristeza se fue, y pensé que necesitaba conseguirme un novio trofeo, descomunalmente guapo y sin cerebro, que no le importe si no acabo la tesis, que no le importe si me gusta o no Cortázar, que justificara con su belleza todas las estupideces inherentes al género humano, todas las pendejadas que los hombres comunes y corrientes suelen cometer.

Hace una semana soñé que me compraba un anillo con un diamante rosa (como el que Ben Affleck le compró a Jennifer López, pero menos vulgar) en el Corte Inglés. No estaba conforme, pero era tan hermoso.

Últimamente ando de mala hostia, no tolero a la gente, en general, y no tolero la mierda de mundo en la cual le ha tocado a mi mierda de persona vivir. Sin embargo, siguen sin aquejarme los conflictos morales. Supongo que el paso del tiempo está demostrado la inmoralidad de mi persona. Lástima que ese asunto jamás me haya importado mucho, solamente cuando afecta la relación que entablo o deseo entablar con personas mucho más dignas que me indigna persona. No tiene caso. Ojalá el dolor, la embriaguez, el vómito, el recuerdo, la esperanza, sirvieran para paliar aquello que ya ni dolor es, pero hoy por la mañana me desperté pensando en un poema de Neruda: "Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos" y pensé que ya ninguna esperanza sería suficiente, y me puse a llorar, como siempre.

"Nunca sabrás quien soy", nunca sabré quién soy.

lunes, marzo 19, 2007

Te abracé otra vez

Leía tu última carta, la de la despedida que en dos meses hará un año. Y pensé en aquella vez en que, en la orilla de la cama, te atabas los zapatos y yo me abracé a tu espalda y te dije que me llevaras contigo… luego sentí esa espalda enfriarse, transformándose en una lápida, y yo lloraba abrazada a tu espalda-lápida, con la consciencia de que, a tanto tiempo, mis lágrimas te han dado tanta vida como a los muertos del cementerio.

viernes, febrero 23, 2007

Pequeño catálogo de las cosas que no fueron dichas

Mientras estábamos en la barra, entró en la cafetería una pelirroja de ojos verdes. Él la sigue con la mirada, y hubiera querido decirle "Así me mirabas a mi".

domingo, febrero 11, 2007

Matar la inspiración

Tenía un buen tópico para escribir.

Pensé esta semana en la canción de Willie Nelson On the road again. Se la envié a mi ex-amante, a mi ex-novio y a una amiga. Sí, en ese orden. Y después de luchar toda la semana contra una pila de platos sucios que se empecinaba en no desaparecer, lavar con cloro el refrigerador y el bote de basura, sacudir todo el polvo (con el cual, por cierto, ya podíamos comenzar a hacer estratigrafía), barrer y trapear cada rincón del departamento y haber me hecho el firme propósito de mañana levantarme a las 6:30 y comenzar una rutina de ejercicios (porque mi cuerpo es un templo y como tal merece bla, bla, bla), después de todo este ritual de purificación, siento que me encauzo en aquél camino del cual había querido aparcarme, a paladear primero el merengue del amor, y después a lamer la sal de las heridas. En fin, que el I-Ching de una página de internet decía "no mires atrás con dolor", y pienso ¡por fin! ya estoy en disposición de ánimo para hacerle caso al cyber oráculo de 3000 años de antigüedad... el blogg merece una inspirada entrada.

Pero la inspiración es así, uno tiene guardado en sus favoritos la entrada directa a la edición del blog, para que ni una sola de las ideas se escurra, y resulta que no puedo. No conozco ni siquiera mi ID, y comienzo una búsqueda a través de mis cajones, en algún papelito estaba escrita la dirección de correo electrónico para que me reseteen mi contraseña y a ver si así podemos entrar. Para cuando estaba dentro, la musa ya se había escapado.
Así las cosas, mis ánimos son volátiles... usualmente me siento apenada por eso, pero me da la impresión de que desde que vine a España me he vuelto muy sinvergüenza. Pues ah, qué caray. Ahora no tengo nada para contar.

Sin embargo, he pensado en hacer un pequeño acto de psicomagia, comprar una caja muy bonita, con girasoles, que me cueste un poco de pasta, y encontrar la forma de perfumarla, tal vez le introduciré un jabón, pero no rosas, porque no quiero que huela a flores muertas, quiero que huela como el sol, como la vida que nace... quiero poner en esa caja los recuerdos que no me son indispensables, esas invitaciones, sus notas, los sobres en los que escribió mi nombre con aquella caligrafía incomprensible, los folios que imprimía, uno tras otro, para que no me fuera, mientra esperaba un folio innecesario, y aquél que me dio, que después mi amiga francesa me explicaba "dice que el amor a primera vista no existe", y no sé qué pensar, pero mejor no pienso nada, pensaré que hay girasoles, que buscan el sol, y que el sol huele a jaboncito, que el amor no puede marchitarse si se guarda bajo el sol.

lunes, enero 08, 2007

El optimismo

Según dicen, uno tiene fortaleza cuando, tras la devastación, meses después uno sigue sintiéndose tan ruinoso como el primer día.

jueves, diciembre 28, 2006

Aburrimiento

De mil fuentes, por dos causas probables, sabemos que en ciertas condiciones a nosotras las mujeres se nos retrasa la llegada de la regla. Bien, a mi se me ha adelantado. La única explicación que se me ocurre es que mis óvulos se aburren tanto que prefieren escaparse antes de tiempo. No los culpo, si yo fuera ellos haría lo mismo.

lunes, diciembre 11, 2006

Antes que nada

Quiero que conste que lo mío no es andarme haciendo exorcismos, no doy para tanto. Lo mio son las exfoliaciones.